Coloca anclajes cerca de entradas, estanterías firmes y mesas bajas, nunca bajo corrientes que desvíen el mensaje. Alterna alturas para enriquecer la difusión. Identifica una estación principal por zona y dos satélites discretos, evitando competencia. Este equilibrio construye rutas claras, memorables y profundamente hogareñas sin cansar.
Introduce notas puente que compartan algún acorde: por ejemplo, lavanda en dormitorio conectando con salvia en pasillo y bergamota en salón. Abre la puerta, evalúa desde el umbral y ajusta. Si percibes choque, atenúa intensidad, cambia recipiente o rota orden de encendidos hasta lograr continuidad.
All Rights Reserved.